El cambio climático, la expansión de las ciudades por sobre zonas históricamente
dedicadas a la producción y la urbanización desorganizada son tres de los factores que
contribuyen a la expansión y la emergencia, registrado en los últimos años, de las
enfermedades transmitidas por vectores como las ratas y los insectos, un fenómeno que se
observa en toda América Latina. Dolencias como el hantavirus, la leptospirosis, el dengue
o la fiebre amarilla reaparecen y golpean con más fuerza a los sectores social y
económicamente más vulnerables, dicen los expertos.
Este diagnóstico fue planteado recientemente en un simposio internacional del que
participaron especialistas de todo el subcontinente y donde se difundieron dos datos
preocupantes: la multiplicación por diez del número de casos de leptospirosis a nivel
nacional entre 2007 y 2008. Y la aparición de una nueva variedad de la enfermedad que se
caracteriza por provocar más muertes, llevando la letalidad del 1 al 10%.
El "XI Simposio Internacional sobre Control Epidemiológico de Enfermedades
Transmitidas por Vectores" fue organizado por la Fundación Mundo Sano, una
organización no gubernamental argentina que fomenta el acceso equitativo a la salud de
las poblaciones expuestas a enfermedades evitables. En el marco del simposio se reclamaron
mayores partidas presupuestarias para enfrentar a las enfermedades transmitidas por
vectores y se difundieron estrategias exitosas, llevadas a cabo en distintos países, para
enfrentar este flagelo.
CONTROL DE VECTORES
Según dijo a EL DIA el biólogo Héctor Coto, director ejecutivo de la fundación, uno de
los problemas que se identifican es que, al estar a cargo de los municipios, el grado de
eficacia del control de vectores es muy variable. Este problema se potencia en la
provincia de Buenos Aires, según destacó Volpe, director de zoonosis rurales de la
Provincia, donde los 134 municipios muestran diferentes niveles de éxito para controlar
las plagas.
Volpe indicó que en la provincia de Buenos Aires este no es un año que favorezca
especialmente a la leptospirosis, que es una enfermedad muy ligada al clima y que crece en
años lluviosos. Pero destacó que la mejora en la notificación y la identificación
reciente de una variedad que se manifiesta a través de la hemorragia pulmonar pudo haber
motivado un aumento relativo del número de casos.
Para el especialista, uno de los problemas latentes más serios que presenta la región es
la expansión del mosquito aedes aegipty, transmisor del dengue y la fiebre amarilla, que
hoy se puede encontrar casi en la mitad del territorio provincial. Coto, por su parte,
destacó que el número promedio de consultas por mordeduras de ratas se incrementó de 30
a 100 en el último año en los principales centros de referencia del país.
Frente a este panorama, la preocupación de los especialistas tiene que ver con la falta
de actualización del diagnóstico de la problemática. Y, al decir de Coto, "que
estos temas no sean prioritarios en la agenda de los gobiernos".
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