La iniciativa hace hincapié, fundamentalmente, en la implementación de un volante con la
información necesaria que permita llegar casa por casa y permanecer un prolongado tiempo
en los hogares como material de consulta permanente. Asimismo, se busca que las labores de
relevamiento, limpieza y difusión se realicen de manera mancomunada con los puntos
verdes, centros comunitarios, centro Crecer, vecinales, centros de salud y organizaciones
civiles de la zona.
En este contexto, cabe destacar que el viernes 16 de mayo falleció un joven de 30 años
en la zona norte de Rosario a causa de esta enfermedad y, según la crónica de los hechos
y las versiones de los vecinos y familiares, el mismo no se habría desplazado fuera de la
ciudad y todas las sospechas acerca de las razones del contagio se centran en el contacto
con roedores que proliferarían en cercanías a su domicilio. Por lo que urge adoptar las
medidas necesarias para que solo se trate de un hecho aislado.
Particularmente, el Oligorzomis Longicadatus (colilargo), vector que transmite la
enfermedad, es un roedor que ha logrado reproducirse en zonas de basurales. Se sabe que
una vez destruido su medio de hábitat, se desplaza hacia locaciones linderas para lograr
su supervivencia; y las quemas masivas de pastizales de los últimos meses, precisamente
han destruido buena parte de su hábitat natural, en las cercanías con nuestra ciudad.
En el caso de la cepa encontrada en El Bolsón y Bariloche (que cobrara 10 víctimas sobre
un total de 18 infectados), se pudo descubrir que el virus puede ser transmitido desde el
colilargo a otras especies de roedores e, incluso, a seres humanos y entre estos. Por otro
lado es conocida la actividad portuaria de nuestra ciudad, llegando a la misma gran
cantidad de camiones que transportan granos (especialmente soja), pudiendo transformarse
estos en vehículos para el desplazamiento del roedor portador de la peligrosa enfermedad.
El Hantavirus es una enfermedad que, al cobrarse un bajo número de víctimas en el
transcurso histórico desde su descubrimiento (cuando en 1976 se aisló un virus nuevo
llamado Hantaan en un ratón de campo de Corea) a la fecha, no cuenta con vacuna ni
tratamientos desarrollados y solo en Estados Unidos existe una droga que reduce las
posibilidades de muerte de los infectados (Ribavirin), pero su alto costo (en el orden de
los 500 dólares) la vuelve una solución privativa para amplias capas de nuestra
población; por lo que se vuelve imprescindible que la ciudadanía conozca, con
responsabilidad por parte de los agentes públicos y medios de comunicación (lo que
excluye el alarmismo infundado), las medidas necesarias de higiene y prevención.
Fuente: Sin Mordaza, Santa Fe
11/6/2008