El estudio, encargado por el gobierno del Chaco y el Ministerio de Salud de la Nación y
difundido por el Centro Nelson Mandela, indica que "la tuberculosis se encuentra
fuera de control, no se efectúa profilaxis familiar, identificación de casos ni
búsqueda activa de sintomáticos respiratorios".
También se recordó que "en 1965, una gran epidemia de tuberculosis enfermó a 500
aborígenes, se implementó un programa desarrollado por la Iglesia Protestante, que sigue
siendo la única experiencia de política sanitaria registrada para las comunidades
aborígenes. Salvo la Cruz Roja, en el centro de salud del barrio Toba de Resistencia,
actualmente, no se desarrolla ningún programa sanitario asistido".
En relación al mal de Chagas, el equipo de la OPS señaló que "el programa de lucha
contra esta endemia no cuenta con los planteles y con los medios adecuados que exige la
grave y compleja situación".
El equipo trabajó en el terreno para concretar un proyecto de cooperación técnica en
salud y desarrollo social.
La misión resaltó que "el sistema sanitario chaqueño no cuenta con profesionales
suficiente para atender a las poblaciones". Advirtieron que "el Estado continúa
en la etapa de informarse". Además, hallaron niveles de "enfrentamientos,
fragmentaciones en el Estado y hasta internas que dificultan la acción directa".
Fuente: Diario La Capital -
22-04-08