Al
menos nueve personas contrajeron leptospirosis en Salta tras las inundaciones que
provocaron las crecidas de los ríos Pilcomayo, Bermejito y Caparí, en tanto la policía
halló el cuerpo de un arriero que permanecía desaparecido por la misma causa, informaron
las autoridades.
El cese de las lluvias alivió hoy a las poblaciones inundadas, donde aún permanecen unas
9.000 personas incomunicadas.
En los departamentos de Rivadavia, Banda Norte y Banda Sur, Orán y San Martín, en el
norte provincial, y Metán y Joaquín V. Gonzalez, en el sur, las condiciones
meteorológicas mejoraron desde el viernes pasado y las aguas desbordadas por la crecida
de los ríos comenzaron a ceder.
Las localidades del extremo del noreste provincial, Santa Victoria Este y Santa María,
siguen incomunicadas por el corte de la ruta 54, pero las autoridades señalaron que la
situación tiende a mejorar "sensiblemente".
Las mejoras climáticas también favorecieron el hallazgo de un arriero de 59 años de la
ciudad salteña de Metán, que se encontraba desaparecido desde el 8 de marzo.
La víctima, Emilio Alberto Carpanchay, había salido a caballo a campear unas vacas
perdidas de la finca de su esposa y fue encontrado sin vida sobre una de las márgenes del
río de Las Conchas, al oeste de esa localidad ubicada a unos 154 kilómetros de la
capital salteña.
El cuerpo del arriero fue trasladado a la morgue del hospital de Metán, donde comprobaron
que su deceso se produjo por asfixia por inmersión.
Fuentes policiales estimaron que al intentar cruzar el cauce, el caballo que montaba
Carapachay perdió pie, lo volteó y lo arrastró por el agua hasta una de las márgenes
del río, donde fue descubierto su cadáver.
En cuanto a los pobladores anegados, el secretario de Abordaje Territorial de Salta,
Francisco Marinaro, afirmó que "la situación está bajo control" y que
"los aislados, unas 9.000 personas, continúan recibiendo los soportes alimentarios
de insumos y medicamentos a través del helicóptero de la provincia".
La semana pasada, las personas aisladas superaban las 11.000 y más 100.000 pobladores del
norte provincial estaban sin agua potable, ya que los 70 metros de cañería que la
transportaban entre el dique Itiyuro y la planta potabilizadora fueron arrastrados por la
crecida del río Caraparí.
No obstante, y pese al alivio que causó el buen clima, el coordinador de Epidemiología
del Ministerio de Salud Pública de Salta, Alberto Gentile, advirtió hoy que se
detectaron nueve casos de leptospirosis en el departamento de Rivadavia.
Gentile explicó que el primer paciente en hacer la consulta pensaba que padecía dengue.
Pero como las pruebas de laboratorio demostraron que se trataba de leptospirosis, los
médicos hicieron un seguimiento en la zona y detectaron ocho casos más, de los cuales
sólo dos permanecen internados.
El funcionario destacó que la transmisión de la enfermedad "se produjo como
consecuencia del contacto con el agua y barro del corral donde se encierran los animales,
ya que todos los afectados pertenecen a un mismo grupo familiar".
La leptospirosis -una enfermedad bacteriana que no se contagia de persona a persona- tiene
como reservorio natural a las ratas, que eliminan las bacterias por la orina y contaminan
suelo, vegetales y alimentos.
Fuente: Télam