.
El director del Instituto de Investigaciones de Enfermedades Tropicales de
la Universidad Nacional de Salta (UNSa), subsede Orán, doctor Néstor Taranto, advirtió
en una entrevista con Clarín, que "la leishmaniasis avanza cada vez más hacia los
centros urbanos en el norte salteño porque el mosquito lutzomyia longipalpis, llamado
también 'torito', está perdiendo su hábitat natural por los desmontes en la
región". Además, aseguró que "no hay que bajar la guardia, porque en Paraguay
ya se detectaron perros infectados con leishmaniasis visceral, que es altamente mortal en
humanos".
El investigador, cuyos estudios científicos forman parte de la Biblioteca de Medicina de
los Estados Unidos, y del Centro de Control de Enfermedades de Atlanta (también de
EE.UU.), enfatizó que "el aumento de casos de leishmaniasis en la periferia de las
principales ciudades, poblados y comunidades aborígenes del norte, tiene que ver con el
masivo desmonte en los últimos veinte años".
Taranto, de 69 años, se jubiló hace cuatro y desde entonces está al frente del
Instituto como director ad honorem, y es profesor consulto de la UNSa. "En la
Argentina dice ningún científico quiere venir a Orán (una zona endémica
como Paraguay, Brasil y Bolivia), para seguir estudiando esta enfermedad. Me preocupa esto
porque en Paraguay se descubrió la leishmaniasis visceral en perros. Con este
antecedente, corremos el riesgo de que este tipo de leishmania entre con rapidez al norte
argentino".
El instituto que dirige Taranto realizó una investigación con 4.600 personas de todas
las edades, donde el 50% resultó positivo de leishmaniasis. "Desde hace un tiempo
trabajamos en escuelas y con familias de la periferia de Orán, Embarcación, Tartagal,
Salvador Mazza y Aguaray, con muestras de materia fecal de niños y adultos. Sobre 1.429
enfermos de leishmaniasis, el 23,2 % corresponde a niños de 0 a 15 años. Todos
reaccionaron bien al tratamiento con Glucantime (sales de antimonio), que es muy costoso,
pero la Argentina es el único país donde el Estado lo suministra gratuitamente",
enfatizó Taranto.
¿Por qué en escuelas y en la periferia se toman las muestras?
La leishmaniasis tiene mucho que ver con la gente pobre, porque es ahí donde el
mosquito vector encuentra las condiciones para reproducirse en las zonas periurbanas, al
haber perdido su hábitat natural por los desmontes. No soy ecólogo ni ambientalista.
Pero al romperse el ecosistema, es en el desmonte donde se acaba la leishmaniasis porque
ya no hay humedad donde pueda reproducirse el 'torito'. Entonces el mosquito busca la
humedad en las cortinas forestales, donde los peones levantan sus ranchos. Esta gente
viene con perros y el animal se convierte en el reservorio de la leishmaniasis porque el
'torito' vive de su sangre caliente.
¿Hay antecedentes de peones enfermos después de un desmonte?
En la década del '90, unas 600 personas se enferman en Naranjitos, en Bermejo,
Bolivia. Fuimos varios profesionales de Orán, porque los médicos bolivianos no sabían
de qué se trataba y descubrimos que estábamos ante un brote de leishmaniasis. Luego nos
enteramos que esta gente había trabajado en el desmonte de 12.000 hectáreas en Salta, en
la zona conocida como La Porcelana (al norte de Orán). Estas tierras les pertenecían a
unos empresarios españoles, cuyo catastro figuraba en Tarija, Bolivia. De esta situación
nunca se pudo saber nada más.
Fuente: Clarín,
Buenos Aires 15/5/2007