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El ingeniero químico Rubén Molinelli explicó a diario UNO que no se
prevén fríos intensos como para decir que no habrá mosquitos en otoño.
El cúlex nombre de la especie está presente todo el año porque las
condiciones climáticas son propensas: ya no existen los fríos intensos, no hay un mes de
heladas y escarchas, apuntó.
Según el especialista, a medida que cambian las condiciones climáticas ambientales, se
extiende la presencia y permanencia del mosquito en la ciudad.
Estos cambios obligan a modificar las campañas. Años anteriores la fumigación empezaba
en octubre y terminaba en febrero. Ahora deben desarrollarse desde setiembre hasta
abril, acotó.
La campaña de fumigación terrestre que realiza el municipio, que estuvo cortada por las
lluvias, tendrá que extenderse en el tiempo más de lo habitual.
Un mes atípico
Las condiciones favorables para la presencia de los insectos se resumen en las altas
temperaturas y la cantidad de precipitaciones que dejaron agua estancada en frascos,
gomas, charcos. Éstos son ambientes propensos para la cría de larvas.
Normalmente pasada la segunda quincena de marzo ya no hay mosquitos. Este año marzo
fue atípico: el calor y la intensa lluvia, favoreció la existencia de criaderos.
El ingeniero detalló que cuando la época es de poca lluvia los criaderos se forman fuera
de los domicilios: en charcos y cunetas. Aquí el municipio puede tener el
control.
En cambio diferenció: Cuando se dan épocas de mucha lluvia los criaderos de
mosquito que más aportan son los recipientes que están dentro de las viviendas
particulares. Es decir en todos aquellos recipientes que acumulan agua. Por eso es
importante que los vecinos colaboren en la limpieza de sus fondos.
Expresó que todas las tareas de saneamientos que hagan los vecinos ayudará a disminuir
la cantidad de insectos. Si el pasto está corto, la fumigación hace mayor efecto.
Sino el mosquito se esconde entre las malezas.
También en invierno
Consultado sobre el motivo de la presencia de los mosquitos en verano el especialista
señaló que en época estival nacen todos los huevos que pone la hembra. En cambio en
invierno, por el frío, muchos se mueren. Es decir, en invierno hay una menor actividad
biológica del mosquito, pero no desaparecen por completo. El tiempo de desarrollo de una
larva (huevo, larva y adulto) en verano es de 5 a 7 días. En invierno llega a 15 días.
Por eso en invierno la cantidad de mosquitos es menor.
Ni bien llega el calor, aparecen. Hemos tenido muchos mosquitos en agosto del año
pasado donde se registraron temperaturas más elevadas a las comunes para esa
época.
El cúlex varía su tamaño depende de la alimentación. Este año tuvo muy buenas
condiciones de cría y por eso están más grandes o más gordos.
También existe otra especie en la ciudad (aunque en menor proporción) que es un poco
más grande que el cúlex. Se llama Anopheles; son insectos que llegan en épocas de
crecidas sobre los camalotes.
Los mamíferos, sus preferidos
La que pica es la hembra. Porque necesita de la proteína de la sangre de los
mamíferos para poder oviponer, dijo el especialista.
Hombres y animales sirven a las hembras para encontrar esas proteínas. Es muy común que
en épocas de alta cantidad de mosquitos los animales pierdan kilos o leche en el caso de
las vacas, por las molestias que ocasionan los insectos. Por eso a muchos animales les
colocan pastillas en las orejas, a modo de repelente. Sufren de la misma manera que
los hombres.
Los mosquitos buscan la sangre caliente de los mamíferos. Éstos tienen como
característica que respiran oxígeno y emiten dióxido de carbono. El mosquito detecta el
dióxido de carbono y así encuentra la víctima para picar.
Recomendaciones para prevenir
Antes del uso del insecticida, el especialista aconsejó una serie de medidas como forma
de prevención.
Colocar una membrana mosquitera en puertas y ventanas.
Evitar dejar puertas y ventanas abiertas al atardecer. Recordó que el mosquito
aumenta su actividad durante la tarde.
Usar repelentes, sobre todo las personas alérgicas.
Colocar un tul sobre la cuna donde duerme el bebé.
Fuente: APF Digital,
Entre Ríos 12/4/2007