10/11/06
Alacranes: una obligada convivencia que debe generar medidas preventivas

En lo que va del año, el Alassia atendió 112 niños. En nuestra región, existe la especie de alacrán -un artrópodo de tipo arácnido- más peligrosa: el Tityus Trivittate. Sin embargo, el 90% de los casos de niños picados no fue de gravedad... La solución no pasa por insecticidas potentes sino por medidas preventivas precisas.

Mariana Rivera

Brisa Acevey -de un año y medio- hace unos días en Reconquista sintió un fuerte dolor cuando su mamá le puso las zapatillas. Faltó la precaución de sacudir el calzado antes y no se dio cuenta que adentro había un alacrán, cuya picadura le causó la muerte pocas horas después.

Si bien los alacranes pueden provocar cuadros muy graves, incluso hasta la muerte, el 90% de los casos de escorpionismo presentó cuadros leves, en los que sólo fue preciso que los pacientes quedaran en observación en algún centro de salud.

El Servicio de Urgencia del hospital de niños Dr. Orlando Alassia de nuestra ciudad registró, en 2005, 123 pacientes atendidos por picaduras de alacranes, fundamentalmente en los meses cálidos. De ellos, sólo 8 fueron casos severos, que necesitaron suero, pero ninguno falleció. El resto de los pacientes necesitó permanecer dos horas en observación y luego volvió a su casa por no presentar síntomas de gravedad luego de la picadura, sólo un fuerte ardor en la zona picada. Ninguno de ellos sufrió secuelas, ni siquiera los que estuvieron en terapia intensiva.

El Dr. Juan Carlos Beltramino, director de Docencia e Investigación de ese establecimiento de salud, advirtió que "tenemos que saber que vamos a convivir con los escorpiones, de la especie Tityus Trivittate, la más peligrosa, y que existen medidas de precaución que hay que tomar: mantener la casa y la periferia lo más limpia posible; poner las telas mosqueras especiales para las rejillas; sacudir el calzado; revisar la cama antes de acostar al chico, y sacudir bien las sábanas".

En este sentido, planteó que "ningún escorpión ataca voluntariamente sino que se defiende. Por eso, la principal recomendación es que las madres enseñen y acostumbren a los chicos a sacudir el calzado antes de colocárselo. En realidad, lo deberíamos hacer todos y, sobre todo, en nuestra ciudad, donde existe esta especie peligrosa. Es una conducta simple a realizar y sólo es cuestión de repetirla. Si uno le puede enseñar a un chico de 5 ó 6 años algo tan complejo como atarse los cordones ¿cómo no le vamos a poder enseñar a sacudir las zapatillas?".

Fuente: El Litoral, Santa Fe 10/11/2006


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