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| Plagas, Ambiente y Salud Nº 12 - Editorial |
| PCO de Argentina
¡unios!
Nuestros gobernantes ya no pueden negar ni ocultar, la aguda crisis recesiva que atraviesa la Argentina, con muy pocas expectativas de reactivación en el corto-mediano plazo. Y en este mercado deprimido como hacía mucho tiempo no se veía, se acentúan y se pueden advertir con mayor claridad las falencias estructurales de nuestro sector, el de los controladores de plagas urbanas; una actividad que para algunos puede ser considerada como marginal; excepto para quienes venimos ejerciendo este oficio comprometidos con sus implicancias en la salud pública y la calidad de vida de la gente desde hace mucho tiempo. Empresas tradicionales con importantes estructuras y muchos años de trayectoria; pequeños emprendedores que se iniciaron en esta actividad hace una o dos décadas con expectativas de crecer en lo profesional y en lo económico, y los cuentapropistas (mochileros) muchas veces marginales; se encuentran hoy compartiendo una torta más pequeña que la que podía repartirse un par de años atrás. Los que llevan las de perder, como pasa casi siempre, son los del medio (el jamón del sándwich); ya que las grandes empresas tienen copado el mercado de clientes importantes, aunque con menor rentabilidad que otrora; y los cuentapropistas que carecen de infraestructuras costosas destruyen el mercado con precios irrisorios, que a ellos les sirven para "ir tirando" sin expectativas de crecimiento empresario. Esta situación lleva muchas veces a que quienes invertimos en nuestras empresas y nos capacitamos para mejorar en el plano profesional, nos desilusionemos y pensemos que no hay salida posible. Si tenemos en cuenta además, que padecemos un sistema impositivo regresivo que castiga con mayor ferocidad a quienes quieren hacer las cosas bien y en definitiva termina premiando a los marginales y/o inescrupulosos que compiten con deslealtad, la situación se torna más difícil para quienes ejercen esta actividad cumpliendo con las disposiciones impositivas, las leyes laborales y previsionales y lo reglamentado en los diversos estamentos provinciales y municipales. Por otra parte estamos viviendo tiempo de profundas reestructuraciones internas de los laboratorios productores de insumos para el sector, lo que nos plantea una serie de interrogantes sobre el compromiso a futuro por parte de estas empresas con la actividad profesional del control de plagas urbanas. Hacemos votos para que estos cambios en las estructuras comerciales de nuestros proveedores redunden en un mayor acercamiento y compromiso con nuestro sector. ¿Qué podemos hacer ante esta difícil conyuntura? Estamos convencidos de que el esfuerzo individual, en la creencia de que cada uno se las puede arreglar por su cuenta, es el peor camino. La participación activa y comprometida en las Entidades representativas del sector es el único camino viable. Claro que para ello debemos dejar de lado ancestrales prejuicios que sostienen que las Cámaras del sector son manejadas por unos pocos, sin mucho interés por permitirles participar a sus colegas PCO y con mas interés en cuestiones personales que colectivas. Debe saber Ud. estimado Lector, que en la mayoría de las Cámaras del sector están las puertas abiertas; y que si no se hace mucho mas por defender debidamente los intereses de los PCO de Argentina es porque unos pocos tratan de hacer lo que pueden o lo que creen mejor, quitándole tiempo a sus empresas y a sus familias. Si contáramos en nuestras Cámaras con la adhesión masiva de los PCO que han tomado esta actividad como medio de vida y crecimiento personal, le aseguramos que podríamos arribar a metas inimaginables para beneficio de todos. Lamentablemente hoy por hoy, son muy pocos los que se interesan por sumarse a proyectos colectivos para el bien común; y otros creen que esto se arregla conformando más instituciones que piensen como ellos, sin hacer el menor intento por participar y cambiar las cosas desde adentro. Si seguimos por este camino; el de la falta de participación gremial y de compromiso con la actividad, no solo será imposible esperar cambios positivos en el rumbo de este querido oficio, sino que estaremos, en general cada vez peor, y solamente algunos afortunados seguirán haciendo unos pocos negocios interesantes, mientras que la masa global de PCO de nuestro mercado tenderá cada vez con mayor intensidad a la marginalidad y exclusión comercial. Participe y cambie las cosas desde adentro. Si no comparte los planteos de las distintas Entidades del sector, trate de cambiar las cosas acercando propuestas superadoras. No caiga en el facilismo de criticar a los que hacen, que por supuesto hacen poco, porque son pocas las posibilidades de hacer mucho más por la falta de compromiso gremial de un sector cada vez más segmentado y deprimido. No se sume a proyectos personalistas que busquen sumar diferencias, en vez de procurar la unidad en torno a los intereses comunes de todos. Nuestras Cámaras serían una mejor herramienta de cambio si se enriquecieran con aportes concretos que nos ayuden a encontrar una salida con mayor consenso entre quienes somos parte del problema. Sea parte de la solución. LA DIRECCION |